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lunes, 20 de julio de 2015

La 'Silla Coconut' de George Nelson, un homenaje al modo de vida de los años 60


Una silla inspirada en un coco no puede ser nunca aburrida y formal, así como tampoco puede serlo una pieza diseñada por George Nelson. De hecho, todas sus creaciones se distinguen por su originalidad y espontaneidad: desde el sofá Marshmallow hasta el sillón Kangaroo, pasando por su extensa colección de relojes de pared.

Concretamente, la 'Coconut Chair' se inspira en un pedazo de coco, que se balancea sobre su dura cáscara, dejando a la vista un interior blanco y jugoso. Esta forma le sirvió como punto de partida para crear en 1955 esta magnífica pieza de diseño, que reúne comodidad y belleza.

El propio diseñador, desarrolló este sillón con el fin de "brindar confort junto con gran libertad de movimiento”.  Debido a las curvas en su asiento y respaldo y sus lados bajos y poco profundos, el sillón Coconut fue diseñado para sentarse en cualquier posición y poder moverse con facilidad.

Una pieza de líneas espontáneas y divertidas que pretendía rendir homenaje al modo de vida de los años 60. Una forma de vivir marcada por un espíritu revolucionario, que alejaba a la sociedad, cada vez más, de los convencionalismos y de las normas sociales y estéticas, y que apostaba al 100% por la funcionalidad y la comodidad.

lunes, 19 de enero de 2015

El sofá Chesterfield: protagonista y telón de fondo del programa de actualidad 'Viajando con Chester'

Sillón Chesterfield - Ámbar Muebles
Los sillones y sofás Chesterfield o comúnmente denominados, Chéster se han convertido en un clásico y en el símbolo indiscutible y emblemático del Estilo Clásico Inglés. El origen de este icono del diseño de mobiliario se remonta a principios del siglo XIX cuando empiezan a verse como parte de la decoración de los exclusivos y elitistas clubes sociales londinenses en los que sólo estaba permitida la entrada a socios del género masculino. Con los años, al popularizarse su uso, pasó a decorar los salones y despachos de las casas de la alta sociedad británica y posteriormente, pasaría a la historia como un icono de estilo y elegancia británica.

Según cuenta la leyenda, el origen de su nombre se atribuye al IV Conde de Chesterfield: Philip Dormer Stanhope (1694 - 1773), estadista, diplomático, hombre de letras y mecenas del filósofo Voltaire. Al parecer, esta pieza adquirió esta denominación al ser encargada por Mr. Stanhope a un ebanista local, a quien indicó como condición imprescindible que debía ser duro y robusto, con los brazos y el respaldo a la misma altura. Este sillón debía cumplir estas condiciones para asegurar que su personal de servicio se sentara con la espalda erguida y correcta, dado que los sillones en los que se sentaban habitualmente, no lo permitían y por consiguiente, deslucía su vestimenta o uniforme, dando apariencia de dejadez y poca elegancia.